La personalización es tendencia. Nos encanta customizar; es una realidad. Llevamos ya unas cuantas temporadas en las que lo es y lo hemos podido ver en prendas como cazadoras, jeans o camisetas; en accesorios como bolsos, sombreros o pañuelos y también en joyas. Es el caso de la marca suiza Mood, una firma de anillos personalizables con múltiples opciones que podéis adaptar, no sólo a vuestros looks, sino también a vuestro estado de ánimo.
La vela es un deporte que siempre he admirado. Creo que es una disciplina muy completa en la que no sólo entra en juego la fuerza física, sino también la mental. Además, es un ejemplo perfecto de trabajo en equipo y de gestión de personas. Si nos trasladamos al plano de la moda, al igual que sucede con otros deportes como el motociclismo o el automobilismo de los que hemos adquirido algunas prendas como cazadoras o pantalones plastificados, de la vela también hemos heredado una serie de prendas como polos, chalecos acolchados, cortavientos... que hemos incorporado a nuestros armarios. A mi, particularmente, es un estilo que me gusta mucho.
Últimamente {bastante} no dejo de pensar y comentar con todo el mundo lo rápido que me pasa el tiempo. La vida me vuela y cada vez más deprisa. Precisamente hace un año tal día como hoy estaba en mi ciudad favorita, en Nueva York, con unos amigos a punto de vivir por primera vez los fuegos artificiales del 4 de julio. Mis amigos acaban de tener un bebé hace casi un mes. Lo que cambian las cosas en menos de un año.
París es maravillosa. Recuerdo la primera vez que la pisé. Mi marido y yo éramos novios y fue de nuestros primeros viajes juntos. Fuimos un fin de semana y nos enamoramos de la ciudad (y también un poco más de nosotros). Años más tarde volví por trabajo y hace unos meses, con mi ya marido. Y una vez más volví a comprobar que, como me pasa con Nueva York, cuando vuelves a una ciudad en la que ya has estado, la disfrutas más, de forma diferente. Las primeras veces siempre son un poco estresantes. Quieres verlo todo y no eres capaz de apreciar los detalles, los momentos. Pero luego, cuando ya has visto, te dedicas a vivir la ciudad. Eso es justo lo que hicimos esta vez, vivir París.
Fuimos en un tren de alta velocidad de Renfe - SNCF desde Barcelona. A mí me da miedo volar (aunque lo hago) y los aeropuertos (y todo el proceso desde que sales de casa hasta que subes al avión) me agobian soberanamente. Son algo más de 6 horas de trayecto que se pasan volando. El tren es comodísimo y para alguien como yo, muy bucólico y romántico; porque mientras viajas vas viendo el paisaje del Sur de Francia.
Me resulta muy gracioso cuando escucho a alguien decir la frase: "esta se ha operado la cara" o "esta se ha operado los labios". Y entonces me imagino a los cirujanos con las máquinas de constantes y los bisturís, abriendo en canal las mejillas o la boca de alguien. Y me entra la risa. Sinceramente, creo que en los tiempos que estamos ya, es muy cateto hablar así, ¿no os parece?
Algo que me encanta de las redes sociales es descubrir nuevos lugares para ir a comer, en diferentes ciudades, y, sobre todo, en la mía propia. Aquí os dejo algunos de mis restaurantes favoritos en Barcelona. Gracias al #CosmetikTrip13, pude incorporar a la lista cuatro restaurantes más, esta vez en Madrid, que os quiero recomendar porque me encantaron. Os cuento por qué.



