Mi marido es periodista deportivo en una emisora de radio nacional, con lo que su trabajo no entiende mucho de horarios ni calendarios. Es decir, no trabaja de 9h. a 18h. de lunes a viernes en una oficina. Muchas veces ni yo misma sé cuando se va ni cuando va a volver, ni dónde está. También es cierto que yo no soy muy amante de "las pelotas", fútbol principalmente, y no sé cuando hay partido, cuando no lo hay...
Y luego mi trabajo desde hace unos años no se ciñe tampoco a un horario concreto. Mi madre me dice: "hija, siempre estás trabajando" y lo cierto es que como me gusta mucho lo que hago, no me doy cuenta de que existe un mundo más allá del portátil y que yo solía tener una rica vida social. Y que la tengo, pero a veces me he pasado el fin de semana sin quitarme el pijama en casa trabajando, sin darme cuenta, y ha llegado el domingo por la noche con mi cara de: ¿pero cómo? ¿qué mañana ya es lunes otra vez? Que mi marido trabaje los findes retransmitiendo partidos ayuda a que eso pase. De hecho ahora mismo son las 21.24h. y yo estoy trabajando y mi marido aún no ha llegado :-)