¿Os he hablado alguna vez de mi pavor al veloz paso del tiempo? Increíble que ya hayan pasado 4 años desde nuestra boda. Y bueno, ya ni recuerdo aquel tiempo que estaba sin mi marido. 14 años juntos... No soy consciente de ello, nada consciente. No me da la sensación de que haya pasado tanto tiempo, porque aunque Gardel cantara que "20 años no es nada...", sí son, sí. En fin, que al final mi conclusión siempre es la misma; más vale que hayan pasado los años que no haber tenido la oportunidad de que pasaran.
También os he contado varias veces que los horarios de mi marido y los míos y nuestras profesiones son un poco caóticos, además de ocuparnos de nuestra casa, de las compras, de las clases, de vida las social, dormir (muy importante para mí)... y muchas veces resulta complicado tener ratitos para nosotros, Por este motivo cada vez más intentamos rascar y buscar esos días nuestros, para disfrutar de nosotros sin pensar en teléfonos, en partidos de fútbol, en clientes... Así que celebrar nuestro cuarto aniversario de boda era la excusa perfecta para pasar todas la horas posibles juntos.