Mi amiga Penélope se casa. Es una boda muy especial porque Penélope es alguien muy especial para mí. ¡Y además voy a ser testigo de boda! Así que estoy emocionada :-) Estos días hemos ido a la caza y captura de su vestido de novia. Me ha hecho revivir muchos momentos, casi tres años atrás, cuando yo buscaba el mío (que podéis ver AQUÍ y AQUÍ), y creo que en estos años he desarrollado un súper poder que me hace saber en dos segundos si un vestido sí es o no es para esa novia :-) Yo lo tuve siempre bastante claro y no tardé mucho en encontrarlo. Quería algo sencillo, que pareciera antiguo, que me marcara las curvas de las que tan orgullosa estoy y que me hiciera sentir cómoda. Y lo encontré. Pero he comprobado que ese sentido de lo que va o no va con alguien lo he mejorado mucho.